Laura Kobrinsky es la nueva presidente de CASCO

Esta nota es un resumen de su participación en la última reunión conjunta de los Consejos Directivos de CAS y FASA.

foto nota72Siempre participé activamente en las actividades del Centro de Autoservicios y Supermercados de Concordia (CASCO), evitando ocupar cargos de mayor relevancia ya que la actividad del supermercado implica una ocupación full time, que realmente me tiene muy ocupada.
Sin embargo, considerando la posibilidad de que CASCO se perdiera, y siendo que ninguno de sus integrantes estaba en condiciones de ocupar el cargo de presidente en la crisis actual, resolví aceptar la propuesta de los socios y ocupar ese lugar.
La idea es que esto sea por un tiempo hasta que podamos elegir nuevas autoridades y regularizar totalmente a la entidad.
Muchas veces pienso que no represento plenamente lo que es CASCO, el tamaño de sus socios es muy desigual y a veces “peleamos” por cosas distintas; aunque sin duda alguna lo más importante es mantenernos unidos y avanzar juntos hacia una misma dirección que es la de mantener vigente el sector en un momento tan difícil como el actual.
Modelo tiene una realidad distinta a la mayoría de los socios, somos una empresa diferente al promedio de los integrantes de CASCO, pero esta vez sentí que la emergencia exigía comprometerse sin reparos para salvar la cámara.
Luego de la renuncia del presidente anterior y en plena pandemia organizamos una asamblea, pusimos los libros al día, y estamos regularizando muchas cosas que estaban pendientes, por ejemplo la información que debemos enviar regularmente a la FASA, como integrantes de esa Federación.

La situación actual

En cuanto a la información sobre la actividad en nuestra región, a partir de la próxima reunión ya tendremos elaborado un informe completo de la Cámara, tarea que encomendaremos a una persona dedicada a ello, para que los socios tengan la seguridad de que la información que aporten será tratada con la debida confidencialidad.
La intención es estar más activos posible y hacer nuestro aporte a FASA como una cámara más.
Por ello es que en esta oportunidad el reporte de la situación de Concordia va a reflejar nuestra realidad como empresas que debemos competir en una pelea muy desigual con grandes cadenas que tienen presencia a nivel nacional.
En los últimos meses vemos que la brecha del diferencial de precios creció de una manera muy preocupante.
La realidad es que nunca tuvimos los mismos precios que las grandes superficies, nunca fuimos por ese camino que implica competir en los precios de góndola, nosotros le ofrecemos a nuestros clientes una propuesta basada en servicios, calidad, confianza, calidez de nuestra gente, que nos permite contar con su apoyo.
Pero cuando la diferencia se hace muy grande, a punto tal que a veces el precio de góndola de nuestro competidor es igual o menor a nuestro costo de reposición, la situación se hace insostenible.
No tenemos tiempo para esperar los cambios que deben producirse, llevamos varios meses con esta situación y debemos hacer algo sin demora.
Mi propuesta no implica pelearnos entre supermercadistas grandes y medianos o pequeños, lejos está mi intención de proponer esa posibilidad, en la que seguramente perderíamos todos, pero aún más lejos está mi intención de tomar una posición pasiva viendo como perdemos participación de mercado día a día.
No puedo darme el lujo de quedarme como una espectadora viendo como las ventas se derrumban. Voy a defender los intereses de los integrantes de la cámara sin reparos.
Nuestros clientes se preocupan y muchas veces nos hacen ver que las diferencias de precios, en ocasiones son muy notorias, lo hacen con ánimo de colaborar, de marcarnos que estamos frente a un serio problema.
La realidad es que los proveedores están en una situación nada cómoda en este momento y lo entiendo pero no podemos ser nosotros la variable de ajuste.
La consecuencia es que hemos quedado con un diferencial muy grande que nos descoloca en materia de precios y por ende, de competitividad. Entiendo que lo mismo le debe estar sucediendo a la mayoría de los socios de FASA, por eso creo que es hora de tomar cartas en el asunto y ver cómo podemos revertir esta situación.

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